LA REVOLUCIÓN DE LA PRODUCTIVIDAD

Marc Reklau

Actúa donde tengas el control y acepta donde no lo tengas. Sobre todo no pierdas tu tiempo en temas que están fuera de tu control”



ESTE LIBRO TE SERVIRÁ PARA CUANDO:

- Quieras disparar tu productividad y aprender a estructurar tu tiempo, tanto en lo laboral como en lo personal.

- Quieras conseguir tus objetivos en menos tiempo y con menos estrés.


SOBRE EL AUTOR Y EL LIBRO:

La frase “Lo aprendido, si no se aplica, no sirve de nada” es la más característica del autor del libro que analizamos aquí: “ La revolución de la productividad” de Marc Reklau, coach y uno de los pocos autores de best-sellers en Amazon.

La manera que tenemos de gestionar nuestro tiempo es la que determina el éxito o el fracaso que vamos a tener, por esto, en este libro Reklau nos presenta las estrategias para aumentar tu productividad día tras día.

  • “Visualízate a ti mismo como si ya hubieses logrado tu objetivo de productividad. Obsérvalo a través de tus propios ojos y pon todos los sentido en ello: huélelo, escúchalo, siéntelo, saboréalo”
  • “Si estás trabajando todo el día pero al final del día tu trabajo no está hecho, o no ves los resultados de tu trabajo, hay una alta probabilidad de que estés postergando las cosas importantes”
  • “No sé quién lo dijo primero, pero el dicho: esperar el momento adecuado para empezar algo; es como esperar en tu garaje hasta que todos los semáforos se pongan en verde antes de salir de casa”


RESUMEN:

Marc Reklau nos deja claro que la gestión del tiempo no es solo programar horas, sino que es una cosa que requiere actitud, disciplina y tener buenos hábitos. Para ser productivos hay que tener claro qué hábitos hay que fomentar para estructurar nuestro tiempo, qué errores cometemos al planificar y saber qué actividades debemos priorizar.

Previo a ponernos metas tenemos que hacer un análisis de la situación en la que nos encontramos y del tiempo del que disponemos y a qué lo estamos dedicando.

Cuando estemos situados, entonces nos planteamos qué es lo que queremos conseguir, por qué, para qué y cómo vamos a hacerlo.

Solo cuando tengamos claro cuáles son nuestros objetivos verdaderos podremos trazar el camino para llegar a ellos, si no, tendremos un sinfín de actividades perfectamente cuadriculadas con rumbo al estrés y la frustración.


Para tener un orden mental y poder diseñar un plan de acción, un buen ejercicio es escribir tus metas. Esto te permitirá:

  • Jerarquizar: Saber priorizar es la base de cualquier planeación, existen 4 combinaciones que te van a ser muy útiles:
    • Urgente e importante: resolución de conflictos, temas familiares, de salud o alguna crisis. Esta combinación que más tenemos que priorizar y hacer en primer lugar.
    • No es urgente, pero es importante: no se tienen que hacer inmediatamente, pero es mejor añadirlos a tu plan para que no se conviertan en urgente.
    • Es urgente, pero no importante: temas que se tienen que resolver pronto, como discusiones entre personal o conflictos con algún cliente. Nos quitan tiempo, así que es mejor resolverlo cuanto antes.
    • No es ni urgente ni importante: vendrían a ser los meros entretenimientos, como la televisión, redes sociales, etc. Simplemente es mejor evitar estar tareas, no nos llevan a ningún lugar y nos desvían del camino hacia la meta.
  • Enfocar y recordar: tener las metas escritas en papel y leerlas frecuentemente te va a mantener centrado en lograr tus objetivos y va a mantener en mente el porqué de ellos. Leerlas será un muy buen ejercicio para ayudarte con la visualización.

De todas maneras, por mucho que seamos los mejores a la hora de planificar, si no aplicamos todo lo que hemos programado va a ser inútil. Por esto es necesario adoptar nuevos hábitos:

  • Lo que más cuesta lo primero: realizar aquellas tareas que resultan más pesadas lo antes posible te hará terminar tareas importantes a hacer y continuar con lo que queda de día con una sensación de fluidez y satisfacción.
  • Trabajar con fechas de entrega: esto te ayudará a planear. Pon las fechas de entrega unos días antes del límite real, así cuentas con un margen de mejora o imprevistos.
  • Aprender a decir que no: cada vez que decimos que no a alguna cosa que no nos conviene estamos diciendo que sí a llegar a nuestra meta.
  • Hacer ejercicios de autoconocimiento: nos ayuda a saber dónde estamos y cómo y es un buen punto de partida para la planeación.
  • Programar rutinas agradables: dentro del día reserva espacios para el deporte, la familia, lectura, hobbies,…
  • Tener descansos a lo largo del día, incluso siesta: no podemos ser productivos si estamos 24 horas del día trabajando, por lo que date tus respiros al largo de la jornada.
  • Llegar 10 minutos antes: eliminarás el estrés de llegar tarde y mostrarás respeto a aquellas personas con las que te reúnes.
  • Aprovechar los tiempos muertos: aprovecha para hacer las cosas poco urgentes, revisa el correo, una llamada rápida, un mensaje a la familia, etc.
  • Eliminar distracciones: teléfono y televisión: estas dos actividades se encuentran en el cuadrante de ni urgente ni importante, por lo que eliminarlos te hará más productivo.
  • Cortar las relaciones tóxicas y cuidar a las personas positivas: la negatividad de las personas tóxicas no te va a ayudar a conseguir tus metas.
  • Cuidar tu salud y sonreír constantemente: el mero hecho de sonreír, aunque sea forzado, nos hace liberar la hormona de la felicidad. Siempre que puedas sonríe, cuídate para sentirte mejor.

Cuantos más detalles incluyamos en la redacción de nuestras metas, más alcanzables nos van a parecer. Algunos de los errores más comunes a la hora de planear son hacer un mal cálculo del tiempo que nos va a llevar hacer una tarea, no saber priorizar, no dejar margen de tiempo para los imprevistos que puedan surgir y simplemente el hecho de pensar que no se tiene tiempo para la planificación.

Querer ser productivo no quiere decir estar trabajando todas las horas del día, hay que evitar los errores anteriores si no queremos quemarnos.

Recuerda que el agotamiento, depresión y desesperación por todas estas horas trabajadas no son indicativos de productividad.



A continuación tienes los 10 puntos clave del análisis del libro:

  1. El primer paso para ser productivos es tener claro cuáles son tus metas.
  2. Las metas que te propongas tienen que ser realistas y en plazos alcanzables.
  3. Leer diariamente tus metas y objetivos te hará permanecer enfocado en ellos.
  4. Uno de los errores más comunes al planificar es calcular mal las horas que llevará una actividad. Sé honesto y si es necesario dedícale más tiempo del que realmente vas a necesitar, de esta manera ganarás tiempo y reducirás el estrés.
  5. Confundir urgente con importante es otro de los errores más comunes que nos hacen menos productivos.
  6. Dedicar 30 minutos a planear tu semana te hará ganar horas al largo de esta.
  7. Encuentra el método de administración de tiempo que se ajuste mejor a ti. Por ejemplo: puedes trabajar 25 minutos seguidos y descansar 5, o bien trabajar 2 horas y hacer un break de 30 minutos.
  8. Planear cuando vas a hacer todas las actividades es igual de importante que calcular cuando vas a hacer tus descansos y cuando vas a tener momentos de recreación.
  9. Eliminar distracciones te ayudará a ser más productivo. Apagar el teléfono durante el tiempo de trabajo es uno de los métodos más eficaces.
  10. Llegar 10 minutos antes a los sitios disminuirá el estrés y te dará tiempos muertos para chatear, mirar redes sociales, atender a alguna llamada, etc.